9 cosas que deberías saber sobre la fabricación aditiva (“impresión 3D”)

1. Es para todo el mundo

Sí, tal vez pienses que la impresión 3D es algo que está limitado a unos cuantos “frikis” que en su casa quieren imprimirse figuras y demás, que es muy caro y complicado. Nada más lejos de la realidad. Cualquiera puede tener y utilizar una impresora 3D. Muchas marcas ya comercializan las impresoras 3D, con usos diversos (usuario, semi-profesional, profesional) y precios variados, que dependen de lo que demande el comprador.

En cuanto a la dificultad existe muchísima información online y comunidades dispuestas a enseñar y a ayudar. A título personal recomiendo la web del Proyecto Clone Wars. En esta web tienes toda la información que puedas desear; modelos, piezas, funcionamiento, software, tipos de impresora, etc. Incluso tienen un banco de piezas y te ayudan a fabricar tu impresora mandándote gratuitamente las piezas imprimibles que necesites (eso sí después tu deberás donar dos juegos de piezas para otros usuarios). Muy recomendable para hacer aún más asequible tu impresora.

2. Nuevo concepto de diseño

No necesariamente tienes que tener una impresora 3D en tu casa para poder sacar partido a esta nueva tecnología. Y es que lo que surge de esta nueva forma de fabricación, es un nuevo concepto de diseño. Ahora añadimos material en lugar de quitarlo (como se hace con el mecanizado). Esto da lugar a nuevos tipos de piezas, algunas incluso no fabricables mediante tecnologías clásicas. Como la pieza de la imagen (Fuente: Thingiverse).

Pieza_No_Mecanizable

Así que es tu turno de pensar diferente, es otra forma de diseñar. Uno de los problemas clásicos de la fabricación aditiva (impresión 3D) es el de los soportes. Los soportes se emplean para las partes de la pieza que quedan en “voladizo”. Una vez terminada la pieza estos soportes se eliminan, puede parecer un tema trivial, pero es toda una ciencia en la que se estudia la forma de apilado óptima para que sean fáciles de quitar o el número de soportes mínimos para no desperdiciar material, entre otros muchos temas.

3. ¿Es rentable la fabricación mediante impresión 3D?

La respuesta correcta es, depende. Depende de lo que muchos autores llaman los 4 pilares de la fabricación aditiva:

  1. Tamaño de la pieza. Es uno de los factores que limita a la impresión 3D. Aunque cada vez el rango de tamaños de pieza es mayor, aún existen limitaciones, los tamaños muy grandes todavía no han sido alcanzados. Aunque podemos hablar de impresoras capaces de imprimir piezas de 2 metros cúbicos (2x2x2).
  2. La complejidad de la pieza. Para este apartado la norma es sencilla, si se puede hacer mecanizado o por inyección en molde ¿para qué hacerlo por impresión 3D? La idea es clara, nos interesan piezas de alta complejidad, que no puedan ser fabricadas en molde y/o que mediante mecanizado sean imposibles de fabricar o bien se pierda mucho material.
  3. Propósitos de la pieza. Ya se están comenzando a evaluar las propiedades de las piezas fabricadas por impresión 3D. Existen test de metrología para medir la tolerancia de las piezas, ensayos de probeta para caracterizar el material, test de temperatura y otros. Es por ello que aún existen muy pocos materiales certificados, por lo que no se pueden emplear estas piezas con propósitos funcionales importantes dentro de un conjunto.  Es preferible que su uso sea estético o de poca importancia a nivel funcional.
  4. ¿De cuantas piezas es mi lote? Otro punto crucial es el tamaño del lote. Para grandes tiradas interesa más fabricar un molde y hacer nuestras piezas mediante inyección. Sin embargo, para pequeñas tiradas sale mucho más rentable la impresión 3D (o fabricación aditiva). No hay un tamaño fijo para hablar de lote pequeño, dependiendo del autor lo sitúan por debajo de las 500 o las 1000 piezas.

4. Oye, pues tengo una idea

¿Tienes una idea de pieza que se soporte en estos pilares?, ¿Crees que tu pieza puede ser fabricable mediante impresión 3D? Si es así, existe una web que pone a tu disposición un test para conocer la rentabilidad al fabricar tu pieza mediante impresión 3D. La web es 3D Print Barometer y en ella puedes “testear” tu diseño, más de un 70% se considera pieza altamente fabricable mediante impresión 3D. Y si finalmente te apetece, puedes ponerte en contacto con una empresa para fabricarlo ¿No te parece genial?

5. Ya hay empresas que viven de la fabricación aditiva

Tal como lo lees. Existen empresas como Materialise que se dedica en gran parte a la fabricación aditiva. En la industria aeroespacial destaca Stratasys que imprime más de 1000 partes del A350 XWB, con material y proceso de fabricación certificado. En España la empresa filial del Corte Inglés Telecor trabaja también con fabricación aditiva. Si tienes una idea y no quieres comprar una impresora, ya tienes a quien acudir.

6. Bioimpresión 3D

En otro campo en el que se esperan (y ya se están consiguiendo) resultados asombrosos es en el de la medicina. El uso de células vivas para la impresión 3D de órganos es una realidad. Compañías como Organovo están impulsando este crecimiento. Algunas cosas interesantes a destacar en este apartado son:

  • Se emplea software para tratar de crear un modelo CAD de un órgano a partir de una resonancia magnética.
  • No solo se emplean células para la bioimpresión 3D. También se pueden emplear materiales clásicos biocompatibles (como el titanio).
  • Aún queda mucho por avanzar. La bioimpresión 3D es mucho más compleja que la impresión 3D. Temas como la reproducción de vasos sanguíneos (complejidad muy alta) o la utilización de células madre son foco de muchas investigaciones.

7. Hazlo por ti mismo

Es una de las filosofías que más se potencia en el mundo de la impresión 3D. Se sustenta bajo la teoría de que todo el mundo tendrá una impresora 3D en casa, por lo que cualquiera podrá imprimirse un repuesto de una pieza o fabricarse algo para uso personal.

Cada vez más gente tiene acceso a una impresora 3D y cada vez más personas diseñan cosas. En la web Thingiverse puedes encontrar todo tipo de diseños, desde soportes para tablets y fundas para móviles,  hasta figuras de Star Wars. Cualquiera puede hacer un diseño y subirlo a la web. Puede que algo que quieras o necesites ya haya sido diseñado por alguien. Del mismo modo no hace falta que tengas una impresora para contribuir con un diseño.

8. Aplicaciones de todo tipo

Como habrás visto a lo largo de este post las aplicaciones son de todo tipo, ¡todo lo que puedas imaginar! Visualización de prototipos, maquetas arquitectónicas, entretenimiento, salud, arqueología, alimentación (si existe una impresora 3D de comida, puedes leer más aquí), arte, biotecnología… solo tú te pones los límites.

9. ¡Atrévete!

Y ahora que te has sacudido un poco el miedo, y que sabes un poquito más de cómo está el mundo de la impresión 3D ¿Te animas a entrar?

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