¿Es posible la telepatía?

No, pese a mi largo periodo de inactividad (ya estoy de vuelta) no he decidido convertir mi blog en un sitio de pseudociencia, estoy hablando de telepatía a niveles más primarios (y no de lo que hace Charles Xavier con los X-men).

Los pensamientos y las señales eléctricas

Es bien sabido que las neuronas se comunican mediante impulsos nerviosos, que las neuronas expresan en forma de señales eléctricas. A grandes rasgos, lo que nuestro cerebro hace es codificar y descodificar estas señales. Es decir, cuando escuchamos por ejemplo una canción, nuestros órganos (en este caso nuestros oídos) convierten el estímulo exterior en un impulso nervioso que va a nuestro cerebro en forma de impulso eléctrico. El cerebro descodifica e interpreta este impulso nervioso y emite una respuesta para nuestros oídos. Aunque parece muy sencillo, aún no sabemos cuál es el lenguaje que usan las neuronas o como están codificadas estas señales. De hecho, la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA) lleva algunos años intentando traducir estos impulsos a código binario.

¿Y qué tiene que ver esto con la telepatía? Pues básicamente que los científicos han conseguido identificar zonas del cerebro muy concretas que se encargan de tareas muy específicas. Estudiando estos circuitos neuronales y sus patrones de actividad mediante implantes cerebrales o electroencefalografía es posible extraer los datos a un dispositivo externo y procesarlos.

Conexiones máquina-cerebro y cerebro-cerebro

El avance de la tecnología, con mecanismos más precisos y mayor capacidad para procesar datos ha permitido realizar avances enormes en el estudio de la neurociencia. En el año 2002, Kevin Warwick se implantó un chip en su antebrazo que registraba la actividad eléctrica de sus neuronas sobre el mismo, y de esta manera, pudo transmitir las ordenes de movimiento que emitía su cerebro a un brazo robótico. Más tarde, investigadores de la universidad de Pittsburgh consiguieron que en 2016 un paciente tetrapléjico ejecutara varias órdenes generadas en su cerebro a través de un brazo protésico, lo cual fue posible gracias a un implante cerebral. De manera similar, consiguieron estimular el sentido del tacto en el paciente, trasmitiendo una señal eléctrica a la zona del cerebro encargada de la sensación del tacto de un dedo.

Aunque en mi opinión, el experimento reciente más sorprendente es el que se llevó a cabo en la universidad de Washington, en el cual un investigador consiguió jugar a un videojuego a distancia controlando el dedo, solo con sus pensamientos, de otro investigador. Ambos investigadores estaban equipados con sendos cascos de electrodos, uno de ellos registraba la actividad cerebral del investigador que emitía la orden de pulsar el botón de disparar, y esta orden era transmitida al otro casco que emitía un impulso eléctrico haciendo que el segundo investigador moviera el dedo.

A día de hoy, es impensable la transmisión de pensamientos u ordenes más complejas, pero ya sabemos que el futuro siempre tiende a sorprendernos.

 

 

Un comentario en “¿Es posible la telepatía?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s